Escribir sobre Jesús de Nazaret es tarea difícil, tratándose de un personaje con tal alto grado de reconocimiento e influencia en la humanidad y teniendo en cuenta sus miles de seguidores, a la hora de hablar sobre él desde un punto de vista crítico se deben tener los suficientes argumentos para poner en tela de juicio su nombre, su vida, su reconocimiento y su poder.
Muchas personas han tenido la osadía de desmentir lo que se está escrito sobre él: que fue concebido por obra y gracia del espíritu santo, que murió crucificado, que resucitó al tercer día y subió al “reino de los cielos”; pero ¿estas personas tendrán conciencia de lo que es el tan nombrado espíritu santo?, habrán realizado investigaciones sobre La virgen María, ¿sabrán que tan posible es la resurrección de un ser humano?, lo único cierto de todo esto es que cada quien percibe el mundo de manera distinta, cada persona cree , y profesa la religión que desee, esto es parte del sagrado derecho de la libertad de credo. Así que intentar influir en el pensamiento de las personas que son fieles a este personaje seria atentar contra sus derechos, pero si es válido exponer los argumentos de estas personas para dar a conocer los distintas opiniones de las personas.
Alrededor de estos temas se ha escrito mucho, algunos textos han sido argumentados con investigaciones y análisis, otros son textos sin fundamento alguno, y que en cierto modo siembran la duda en las personas con poca fe.
Su imagen ha sido reproducida miles de veces por diferentes artistas reconocidos y no reconocidos; pintura y escultura, son solo algunos métodos de dar a conocer su imagen pero nadie asegura que en realidad ésta sea la imagen de este mítico personaje.
En conclusión se podría decir que todo lo que se ha dicho, escrito y plasmado sobre Jesús de Nazaret es parte de una hipótesis en la que muchos creen y siguen firmemente, existe una posibilidad mínima de que estas hipótesis lleguen a ser algún día afirmaciones bien fundamentadas, mientras tanto seguiremos alabando y creyendo en Jesús el hombre que vino a la tierra a salvarnos y liberarnos del pecado.